Las plataformas de streaming han transformado por completo el sector audiovisual, ya que han ampliado exponencialmente la cantidad de personas que se interesan por las películas o las series, según afirma el siguiente artículo de El País: https://elpais.com/cultura/2020/02/06/actualidad/1581014304_602465.html

Además, las reglas de distribución han cambiado por completo, ya que las grandes productoras estadounidenses tienen que competir contra nuevos formatos que provienen de distintos lugares del planeta.

El principal ejemplo de todo este proceso se pudo observar en las últimas galas de los Globos de Oro y los Oscars, donde varios títulos procedentes de plataformas como Netflix (El irlandés, Historia de un matrimonio), HBO (Chernobyl) o Amazon Prime (Fleabag) eran favoritos para hacerse con un galardón. Asimismo, dentro de la inmensa variedad de temas que se abordan en las estructuras narrativas de estos productos audiovisuales, el deporte se ha asentado como una apuesta segura, tanto si hablamos de larga duración como si fragmentamos el contenido en episodios.

El salto a la gran pantalla, una estrategia destinada a unos pocos productos audiovisuales.

El salto a la gran pantalla, sin embargo, ha dejado de ser la única estrategia posible para alcanzar una difusión global, por lo que la llegada al cine se limita a una cantidad pequeña de películas en comparación con todo lo que producen las grandes plataformas de streaming. Pese a ello, sigue siendo muy difícil competir con la “magia” de la sala oscura, ya que consigue atrapar al espectador con mayor intensidad, si lo comparamos con la televisión o cualquier dispositivo móvil.

En vista de estos sucesos, las estructuras narrativas se han modificado para centrarse en aquellos curiosos que desean ampliar su conocimiento acerca de ciertos temas concretos, una estrategia que ha desarrollado a la perfección el fútbol con series sobre equipos icónicos o logros deportivos. Así, equipos como la Juventus de Turín, el FC Barcelona o el Manchester City FC cuentan con sus propias series-documentales, que han consumido millones de personas a lo largo de todo el planeta.

De este modo, al éxito deportivo se le une irremediablemente la curiosidad de los aficionados, que quieren saber en primera persona cómo se forjaron las grandes hazañas deportivas de los últimos años. Por consiguiente, no es de extrañar que este tipo de equipos sean favoritos constantemente para hacerse con varios títulos a lo largo de la temporada, según reflejan las apuestas online en https://extra.bet365.es/news/es. En este contexto, el Barça mantiene la pelea por el liderato de La Liga Santander y por conquistar la UEFA Europa League, algo que también le sucede a la Juve.

Ford v Ferrari es el último ejemplo de que el cine sigue manteniéndose un paso por delante.

Finalmente, merece la pena señalar que el cine sigue manteniéndose un paso por delante de las plataformas de streaming en el ámbito del deporte, ya que sus películas suelen ser mucho más ambiciosas a nivel artístico. El último ejemplo de ello ha sido Ford v Ferrari, que consiguió cuatro merecidas nominaciones a los Oscars tal como expone el siguiente artículo de El Mundo: https://www.elmundo.es/cultura/premios-oscar/2020/02/05/5e394cc6fc6c83a03a8b4677.html

Aun así, las transformaciones en esta industria han sido muy rápidas, por lo que este tipo de tendencias también podrían cambiar en los próximos años. Eso sí, podemos dar por seguro que las plataformas de streaming han llegado para quedarse, desarrollando unos productos cinematográficos cuya calidad crece a pasos agigantados.


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