
Como el terciopelo: Sobre Rosalinda y Viola, de Matías Piñeiro, por Marcos Rodríguez
Una mano suave, tersa, perfecta, guía nuestra mirada. La perfección técnica fue alcanzada: no es un detalle ni mucho menos. […]
Una mano suave, tersa, perfecta, guía nuestra mirada. La perfección técnica fue alcanzada: no es un detalle ni mucho menos. […]