El ciclo virtual sobre el western que programó Fernando Martín Peña para el Malba no solo se destacó por la variedad de la programación, que incluyó películas de distintas épocas y con distintos espíritus, sino que esquivó muchas de las obras canónicas. Solo incluyó dos películas de Ford (quizás el director más importante de la historia del género), ninguna de Hawks, ni tampoco hubo películas protagonizadas por John Wayne. De este modo, Peña se corrió de las figuras icónicas del western delante y detrás de cámaras. Ahora bien, eso no significa que la elección del material deje de lado una mirada clásica sobre el género. Todo lo contrario, y con el agregado que el ciclo no se redujo solo a pensar y repasar el western en el momento de máximo esplendor (décadas del 30 al 50), sino que también sumó grandes películas de la década del 60 y 70 como El rostro impenetrable (1961, única dirigida por Marlon Brando), o el notable film de animación de Las aventuras de Lucky Luke (1971) de Morris y René Goscinny entre otras perlas pertenecientes a la etapa crepuscular del género.

Dentro de ese ciclo imperdible se encuentra Flecha rota (1950), de DelmerDaves, que se puede encontrar en YouTube. La premisa central de la película es la presencia de la violencia como pieza fundacional para la constitución del tejido social. La violencia se instaura en un determinado espacio físico como mero ejercicio de dominación. A su vez, esa violencia se erige como un mecanismo de negación del otro (el indio, en este caso) y pilar para el dominio político sobre el territorio. La negación del otro es uno de los temas centrales del western y cualquier mirada atenta sobre el género debería poder pensar esa problemática por fuera de maniqueas ideas acerca del bien y del mal, que no se observan en las obras maestras del género y sí quizás en versiones menores que representan el estereotipo que el western reproduce en cierto sentido común cinéfilo.

El western de Daves comienza mostrando a un soldado licenciado llamado Tom Jeffords (James Stewart) mientras salva la vida de un niño apache. A partir de ese encuentro ocasional entre lo que representan ambos personajes, se sucederán los intentos de Jeffords y del jefe apache por acercar a ambos mundos por medio de un tratado de paz. Flecha rota expresa un mensaje pacifista pero el mismo nunca es inocente. Los personajes del film entienden el mundo en el que viven y los intereses que hay en ambos sectores para sostener ese orden social construido en base a la violencia. Por otro lado, el film denuncia sin caer en trazos gruesos el fascismo que funda estas ideologías en las que el otro es caricaturizado hasta negarle la propia identidad.

Hay una escena que describe un intento de linchamiento de Jeffords, que podría suceder en la actualidad, en el contexto de la Argentina pandémica donde el uso de la violencia por fuera de la legalidad es una cuestión que los medios de comunicación promueven alegremente. El impulso al linchamiento se produce debido a la sospecha infundada de algunos ciudadanos de que Jeffords tiene un pacto oculto con el jefe apache. Se observa claramente la ausencia de cualquier orden reglado a través de la ley: la idea del otro como un sujeto al que se debe respetar es negada de plano, y ese mecanismo de negación de lo otro es el artilugio para construir el poder económico, material y simbólico. Los grandes imperios modernos, al desarrollar sus políticas de expansión colonialista, construyeron un modelo político en el que el otro es negado como necesidad ontológica. Esa dimensión ética del otro, que la filosofía de Levinas pone en el centro de su reflexión, se encuentra en el centro del relato de Daves.

El indio no es parte del decorado para dar sentido a la acción y condensar la amenazaa la civilización blanca, sino que tiene una voz propia por fuera de la maqueta que impone Hollywood como constructor de sentidos. Cochise (Jeff Chandler), el jefe indio, también está harto de la violencia que surge de ambos bandos (la civilización y la barbarie serían estos bandos si el film estuviera pensado en términos esquemáticos). La violencia funciona como mecanismo que intenta fundar una paz social en base al exterminio de lo otro. Esa mirada pesimista acerca de la condición humana que tiene el film de Daves se potencia hacia el final del relato en el que la tregua propuesta por los líderes de ambos bandos se rompe  por una banda de forajidos (blancos) que precipita la tragedia final.

Flecha rota tematiza el honor y el deshonor, la paz, la guerra y los ideales en un mundo corrompido y nos muestra una historia de amor entre un blanco y una india de un modo conmovedor y absolutamente transgresor para la época. El tono pesimista del relato pareciera estar a tono con el desencanto de la posguerra, los recientes descubrimientos de los campos de concentración  y la persecución en plena era del anticomunismo. A pesar de la tristeza infinita que el film trasmite,el final nos muestra que el amor y el honor pueden más que la venganza y la muerte. Lamentablemente, setenta años después las cosas parecieran seguir igual.

Flecha rota (Broken Arrow, Estados Unidos, 1950). Dirección: Delmer Daves. Guion: Elliot Arnold, Albert Maltz, Michael Blankfort. Fotografía: Ernest Palmer. Montaje: J. Watson Webb Jr. Elenco: James Stewart, Jeff Chandler, Debra Paget, Will Geer, Joyce Mackenzie, Basil Ruysdael, Arthur Hunnicutt. Duración: 94 minutos.


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